Corriendo con asma

De la revista World Runner's.

Soy un corredor competitivo de 29 años que ha sido marginado por asma inducida por el ejercicio. Mi médico me ha recetado algunos medicamentos que me ayudan, pero aún no puedo correr como antes. ¿Puede usted ayudar? -R.N., Pittsburgh

El asma inducida por el ejercicio (EIA) es causada por una constricción de las vías respiratorias en los pulmones provocada por el ejercicio vigoroso. Los corredores con EIA experimentan sibilancias, tos y dificultad para respirar. Con el tratamiento adecuado, puede correr y correr relativamente libre de síntomas. Pero descubrir la combinación correcta de terapia y medicación puede ser un proceso de prueba y error.

Le sugiero que consulte a un especialista en alergias y asma, oa un médico especialista en medicina pulmonar. Podría discutir su medicación actual con él o ella para ver si hay otras opciones. Por ejemplo, el albuterol es el fármaco más efectivo para aliviar y prevenir el EIA, y se puede usar con cromolyn sodium para ser aún más beneficioso. Singular y Advair son otros tratamientos más nuevos que podrían aliviar sus síntomas. Mientras tanto, aquí hay algunas pautas para sobrellevar la EIA:

Respirar aire frío y seco es un desencadenante común de EIA. Así que para correr en clima frío, use una máscara o bufanda sobre su boca y nariz. Además, evite un rápido retorno a un ambiente frío después de hacer ejercicio en aire caliente (o viceversa).

Si tiene alergias, evite correr al aire libre cuando los niveles de polen o contaminación del aire son altos.

El calentamiento con un funcionamiento lento y fácil puede reducir la intensidad del EIA.

Intente "sincronizar" su EIA: un ataque generalmente dura entre 20 y 30 minutos, después de lo cual los síntomas desaparecen durante 2 o 3 horas. Algunos corredores en realidad provocan un ataque al correr rápido durante un calentamiento para que lo superen antes de un entrenamiento o una carrera crucial.