Té 101

No es una cirugía cerebral, pero hay una ciencia para hacer una taza de té adecuada. Frank Kwei, de la compañía In Pursuit of Tea, con sede en Brooklyn, Nueva York, dice que los resultados valen el esfuerzo extra.

1. Llene el hervidor con agua fresca y fría. El agua pasada y hervida contiene menos oxígeno y puede afectar negativamente al sabor.

2. Caliente la olla haciendo girar agua caliente por unos segundos y luego vierta el agua. El té se prepara mejor en una olla más caliente.

3. Mida una cucharadita de té por cada taza y colóquela en la olla. Para un té más fuerte, agregue una cucharadita adicional.

4. Vierta agua sobre el té suelto justo antes de que hierva el hervidor. "Cuando el hervidor retumba y ves vapor saliendo del surtidor, es cuando sabes que el agua está bien", dice Kwei. Vierta alrededor de una taza más de lo que va a beber.

5. Empaparse en consecuencia: cuanto más se hace el té, más amargo es el sabor. El té negro debe dejar reposar durante 3 a 5 minutos, el té verde de 1 a 3 minutos. Para el té blanco, remoje de 3 a 5 minutos, usando agua ligeramente más fría.

6. Tomar leche? Viértelo en la taza primero, se disuelve mejor en líquido caliente.