Mantenga su ojo en las bolas

¿Cómo vencer es el cáncer testicular? "Si se detecta temprano, hay una tasa de supervivencia del 98 al 99 por ciento", dice Rob Seaver, de la Fundación para el Cáncer Testicular Sean Kimerling. La prueba: durante una ducha caliente, gire suavemente cada testículo entre el pulgar y los dedos, buscando cualquier bulto pequeño. ¿Claro? Esté atento a estos cazadores de bolas, también.

1. Torsión testicular.
Cada testículo cuelga de un cordón espermático que consiste en arterias, venas y nervios. Si el cordón se tuerce (generalmente de manera espontánea), el flujo de sangre se corta, causando un dolor intenso. Vaya a la sala de emergencias para una ecografía: perderá el testículo si la condición no se trata durante más de 4 horas. Un cirujano desenrollará el cordón umbilical y coserá cada testículo en el interior de su escroto para evitar una torsión futura.

2. Varicoceles
Todas las venas contienen válvulas para mantener la sangre fluyendo en una dirección, pero a veces las válvulas funcionan mal. Si eso sucede en su escroto, las venas se hincharán con sangre, a veces produciendo dolor y una sensación de pesadez. Si bien no hay peligro inmediato de varicoceles, el aumento resultante de la temperatura puede causar una disminución en la calidad del semen y la producción de testosterona. Hable con su médico acerca de atar las venas problemáticas para corregir las válvulas con fugas.

3. Epididimitis
Las bacterias pueden inflamar el epidídimo, la glándula que se encuentra en la parte superior de cada testículo que recolecta el esperma y lo transporta al conducto deferente. El dolor resultante es difícil de distinguir del causado por la torsión, así que acuda a la sala de emergencias para un ultrasonido, dice Larry Lipshultz, M.D. asesor y jefe de medicina reproductiva masculina en Baylor College of Medicine. Los antibióticos combatirán la infección y los antiinflamatorios aliviarán el dolor.