¡5 mitos de la gripe desacreditados!

Una manzana al día puede mantener alejado al médico, pero no asuma que todos los adagios de la abuela son ciertos. ¿Ese de morir de hambre? La verdad es lo contrario: su cuerpo necesita nutrientes y compuestos alimenticios para fortalecer su sistema inmunológico contra los virus y ayudar a acelerar su recuperación, explica Dayong Wu, M.D., Ph.D, científico del Laboratorio de Inmunología Nutricional de la Universidad de Tufts.

Pero la nutrición funciona en ambos sentidos: "También hay algunos alimentos que afectan negativamente la resistencia de su cuerpo a las enfermedades", agrega. Dado que el invierno es la estación favorita de la gripe, mantenga su cocina surtida de refuerzos inmunológicos, antes de que atrape algo y, desafortunadamente, si está luchando contra eso. Entonces, ¿qué deberías creer y qué consejos deberías tirar cuando se trata de mantenerte saludable esta temporada? Aquí está la verdad detrás de cinco mitos comunes contra la gripe.

El mito: El nutriente que estimula el sistema inmunitario más importante es la vitamina C.
La verdad: La vitamina D es igual de útil: las personas que tomaron aproximadamente 2,000 UI de vitamina D al día durante dos años tenían menos probabilidades de enfermarse que las que tenían deficiencia de D, según un estudio reciente de Australia.
Por qué funciona: Sin las cantidades adecuadas de vitamina solar en su cuerpo, sus células T, una parte esencial del sistema inmunológico, permanecen inactivas y no responden a los virus y bacterias invasores. Sin embargo, recurra a un suplemento de 2,000 UI: el pescado es el alimento más rico en D y, si bien el aceite de pescado es beneficioso para combatir varias enfermedades crónicas, algunos de los ácidos grasos en el compuesto pueden suprimir la función de las células inmunitarias y comprometer la defensa de su cuerpo contra Gripe, dice el Dr. Wu. El alto consumo de aceite de pescado puede comprometer la defensa del cuerpo contra la gripe y retrasar la recuperación después de su captura, advierte.

El mito: El alcohol puede causar estragos en su sistema inmunológico, aumentando las probabilidades de resfriarse y empeorar los síntomas.
La verdad: El consumo moderado de alcohol en realidad puede reforzar su sistema inmunológico y ayudarlo a combatir las infecciones, informa una nueva investigación de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon.
Por qué funciona: Los investigadores no están seguros de lo que está en juego, pero piensa que algunos de los beneficios del alcohol que ya conocemos, como los antioxidantes que protegen a las células contra los radicales libres, podrían estar relacionados con el impulso inmunológico. Y como los estudios han encontrado que la cerveza es tan beneficiosa como el vino, la clave para mantener el resfriado no está en lo que bebe, sino en cuánto. Los grandes bebedores mostraron incluso menos resistencia frente a los virus que los bebedores moderados o los que se abstenían. Se adhieren a una o dos copas de su placer favorito al día.

El mito: Beber jugo de naranja mantendrá alejados los resfriados.
La verdad: La OJ podría funcionar, pero las personas que beben diariamente un vaso de jugo de arándano ven menos síntomas de resfrío y gripe que aquellos que no lo hacen, según un nuevo estudio de la Universidad de Florida.
Por qué funciona: El jugo de arándano tiene antioxidantes que estimulan el sistema inmunológico y vitamina C, como OJ, pero también tiene nutrientes llamados proantocianidinas. Estos interactúan con las células inmunitarias de su intestino para ponerlas en un estado de preparación, permitiendo que su sistema inmunitario responda más rápido y mejor cuando es atacado por un virus, explica la autora del estudio Susan Percival, Ph.D. Beba dos vasos (aproximadamente 15 onzas) de jugo de arándano todos los días para mantener su cuerpo listo para combatir un ataque.

El mito: La sopa de pollo con fideos es fría y contra la gripe.
La verdad: Mamá realmente sabe mejor: en un estudio histórico, Stephen Rennard, MD, del Centro Médico de la Universidad de Nebraska, demostró que la famosa cura para el resfriado realmente puede ayudar a combatir un virus.
Por qué funciona: Rennard descubrió que la sopa de pollo con fideos actúa como un antiinflamatorio que disuade a los neutrófilos, un tipo de glóbulos blancos que aumentan la inflamación, al congregarse en el tracto respiratorio. Además, un estudio japonés realizado en 2009 descubrió que el pollo contiene un aminoácido similar a un medicamento recortado para la bronquitis, que ayuda a diluir el moco en los pulmones, lo que le permite toser el material más rápido. ¿Aun mejor? Las versiones enlatadas son tan beneficiosas como las cosas hechas en casa para prevenir la inflamación. Sin embargo, opta por una versión llena de verduras: Rennard cree que es la combinación de verduras, pollo y el caldo que hace que la sopa de mamá sea tan poderosa.

El mito: Ginger ale te ayudará a asentar tu estómago.
La verdad: No es la soda la que ayuda tanto como el ingrediente homónimo.
Por qué funciona: Si bien el jurado aún está deliberando sobre el secreto detrás del poder del jengibre, incluso una pequeña cantidad puede ayudar: un estudio de la Universidad de Rochester encontró que tan solo ¼ de una cucharadita de jengibre reducía las náuseas en un 40 por ciento en pacientes con quimioterapia mareada. Dado que los refrescos azucarados nunca están en la lista sugerida, apégate a un té de jengibre, como Yogi Ginger o Tazo Green Ginger.